KID A: 20 AÑOS DEL DISCO QUE REINVENTÓ A RADIOHEAD

Por Monserrat Acevedo

Un día como hoy, pero hace veinte años atrás salió una joyita de Radiohead, el ábum de los ‘beep boops’ que lleva por título ‘Kid A’. El sucesor de ‘OK Computer’ (1997) fue lanzado el año 2000 y de los ingleses había dos destinos para lo que se vendría: 1) la decadencia de la banda después de haber triunfado con su antecesor; o 2) un acierto que hiciera ganarles más audiencia, ¿Y que resultó? Bueno, definitivamente no se fueron a la decadencia. El estilo de las canciones y sus letras hacen que ‘Kid A’ sea un disco más minimalista y abstracto a los álbumes anteriores de la banda, ya que, según Thom Yorke, fue pensado para que reflejara la música que escuchaban Johnny, Phil, Ed, Colin y él en aquellos tiempos.

Este tremendo acierto de Radiohead es considerado como uno de los álbumes de música popular más desafiantes que se han hecho; dando mucho que hablar a la crítica y a desencantar a más de alguno de sus seguidores por el tremendo giro que dio la banda, aunque, por otro lado, introdujo oyentes al género alternativo.

Durante la gira de ‘OK Computer’ tocaron canciones como “How To Dissappear Completely and Never Be Found” –un tema que costó mucho grabarlo posteriormente- cosa que dejó a los fans expectantes sobre los nuevos sonidos de la banda y con ganas de más. La era post- ‘OK Computer’ fue dificilísima ya que el cabecilla de la banda sufrió de una depresión gigante por no tener inspiración, lo que lo llevó a un bloqueo creativo “Sentía que mis canciones se habían vuelto un ruido de fondo constante, como el zumbido del refrigerador…todos los sonidos que hiciste, que te hicieron feliz, ya perdieron su significado (…) cada vez que tomaba una guitarra entraba en pánico. Empezaba a componer una canción y paraba luego de 16 compases, escondía la guitarra en un cajón, la miraba otra vez y la hacía trizas, tenía que destruírla”; Colin Greenwood afirmó que esta fue la señal de advertencia para cambiarlo todo.

Al comienzo del trabajo de este nuevo disco, Ed O’Brien quería que fuera un disco pop con canciones basadas en guitarra, mientras que Thom sentía que ya no tenía esfuerzos con el rock y solo quería ritmos, no melodías. Finalmente, la dirección musical del álbum se tornó a lo electrónico por la determinación de Yorke con la idea de hacer música electrónica, de hecho, él fue parte de una banda de música electrónica como DJ cuando estuvo en la universidad. “Me sentí tan emocionado como con la música de guitarra (…) me atrae la idea que la voz sea usada como instrumento en vez de tener protagonismo en el disco” comentó. Para un mejor resultado con la electrónica se quiso invitar a Dr. Dre para que participara, pero por temas de agenda no fue posible.

El álbum fue grabado en diversos estudios en Dinamarca, Francia y Reino Unido y les tomó aproximadamente un año y cuatro meses en hacerlo por completo. La producción fue hecha en conjunto del capo Nigel Godrich -el fiel productor de Radiohead- y sin que las disqueras les pusieran plazo (una curiosa excepción la verdad), terminando la primera tanda con seis grabaciones en total.

Se adentraron a unos sonidos más art rock donde predomina fuertemente la música electrónica, generando una interesante fusión entre estos sonidos. Con altas influencias del jazz, krautrock y música clásica nos entregan como resultado un rock experimental bastante interesante, dejando de lado sus instrumentos tradicionales metiéndole teclados e incorporando en ciertos temas instrumentos de viento y metal. Todo este proceso bastó para que Godrich terminara haciendo el master final en el mítico ‘Abbey Road Studios’.

Fue la primera vez de la banda experimentando con herramientas digitales (como ProTools) y sintetizadores; un período que para ellos consistió básicamente en “participar en una canción sin tocar una sola nota”. Este tiempo también fue objeto de un diario personal de Ed que iba cada cierto tiempo posteando en internet, logrando concluir de todo el proceso que “Ahora todo está abierto con la tecnología, las posibilidades y resultados son infinitos (…) Si se quiere hacer una grabación que suene diferente, hay que cambiar la metodología…es espantoso, hay mucha inseguridad presente. Soy guitarrista y de pronto no hay guitarras en la canción, es una locura y un riesgo total”.

El título del disco hace referencia al primer clon humano, aunque Yorke considera que no tiene un significado en específico y particular, puesto que eso encasillaría su trabajo dentro de un concepto, afectando a todo el proceso posterior.

El tracklist fue todo un drama, puesto que Thom estaba obsesionado con el orden de las canciones, provocando diversas peleas entre sus miembros las cuales casi llevan a que la banda se disolviera. “Everything in its Right Place” fue la decisión final para que diera el puntapié al lanzamiento del año 2000 siendo la canción que mejor definía al disco según ellos, y que incluso quisieron sacar como sencillo, pero finalmente decidieron que no.

La composición de las canciones fue todo un desafío, ya que producto del bloqueo creativo de Thom, armar las canciones fue prácticamente componer ritmos de cajas y fragmentos de letras que escribieron y echaron a un sombrero y de ahí iban sacando papeles aleatoriamente para ir armándolas.

Cada canción del disco tiene su historia detrás, como “In Limbo” por ejemplo, que fue nombrada como “Lost At Sea” al comienzo. “The National Anthem” fue conocida como “Everyone” y se pensó para el lado-B de ‘OK Computer’, sin embargo, la guardaron para el siguiente disco; lo curioso de este tema donde Thom toca el bajo es que trabajaron con músicos de jazz quienes aportaron con una sección de instrumentos de viento y que fueron dirigidos para que sonaran como si estuvieran atochados tocando. Por otro lado, le pusieron harto sintetizador a temas como el ya mencionado, “Optimistic” y “How To Dissappear Completely”, al cual Johnny le compuso una pieza orquestal que fue grabada en una iglesia con la orquesta de St. John. De todo este juego de sintetizadores y samples surgió “Idioteque”, tema que al final de toda su producción se le agregó la voz de Yorke. Finalmente, “Motion Picture Soundtrack” es una emulación de las canciones de películas Disney de la década de los 50’s.

El arte del disco está a cargo del sequísimo Stanley Donwood, donde se puede apreciar una suerte de “montañas nevadas” la cual ha recibido múltiples interpretaciones, desde un contenido político hasta una alerta medioambiental por el derretimiento de los glaciares. El mismo arte se puede encontrar dentro del disco y en la contraportada, con toques minimalistas y abstractos marca un sello a este proyecto, siendo una de las portadas más icónicas de Radiohead.

Cuando estaban de gira unos meses antes de lanzar el disco, algunas canciones se filtraron; al momento de que la banda las interpretara por primera vez en vivo los fans ya se sabían las letras, cosa que los dejó maravillados.

‘Kid A’ fue el primer álbum de la banda que no incluyó las letras de las canciones dentro, puesto que Thom Yorke dijo que no se podía separar la letra de la melodía.

Se cree que el gran éxito que alcanzó el disco fue por la excelente estrategia de promoción utilizada, aunque O’Brian agregó que dicha estrategia intentaba disipar la atención exagerada sobre el nuevo material. Debido a esto decidieron no lanzar ningún sencillo –aunque “Optimistic” sonó en las radios antes de ser lanzado el álbum-. También se piensa que fue por la expectación que generó la banda luego de ‘OK Computer’, ya que el trabajo audiovisual de este nuevo proyecto fueron unos ‘blips’ (pequeños clips musicales) con ilustraciones de Stanley los que se pasaban como comerciales en MTV y vinieron a jugar un rol de teaser de los temas. Los sellos a cargo, Capitol Records y Parlophone lo promocionaron por internet, una herramienta rupturista para promocionar los discos que cada vez se masificaba más a fines de los ‘90.

Mucho se dijo del álbum, como, por ejemplo, que transmitía el punto anti-consumista y la crítica de la banda ante el capitalismo, sin embargo, el mismísimo Thom Yorke dijo que trataba sobre la generación que heredará la Tierra cuando nosotros hayamos acabado con todo; mientras que las letras son el resultado de sueños y experiencias personales, como también de sus amigos. Un claro ejemplo de esto es el verso “I’m not here…this isn’t happening” (“No estoy aquí, esto no está pasando”) frase que le dijo su amigo Michael Stipe cuando estaba sumido en la más profunda depresión, la cual fue puesta en “How To Dissappear Completely”. También tenemos el coro de “Optimistic”: “You can try the best you can, the best you can is good enough” (puedes intentar dar lo mejor que puedas, lo mejor que puedas está suficientemente bien), inspirada en su difunta pareja, Rachel Owen. Mientras que en “Everything in its Right Place” fue el producto de la incapacidad para hablar de Thom Yorke mientras estaba con una grave depresión cuando fueron de gira por ‘OK Computer’.

Las críticas lo denominaron como “el disco de rock más esperado desde ‘In Utero’ de Nirvana” y aunque se creía que alejaría a sus seguidores por el radical cambio musical, solo generó crear más audiencia y críticas mayoritariamente positivas hacia este nuevo trabajo. Obtuvo diversas nominaciones: en los Grammys estuvo nominado a ‘Álbum del Año’ y a ‘Mejor Álbum de Música Alternativa’, donde se llevó este último galardón. Ha ocupado altos posicionamientos en distintos rankings y es uno de los ‘500 Mejores Álbumes de la Historia’ según la revista Rolling Stones, ocupando el lugar N°20.

Al final del disco y de todo el proceso que significó, terminaron con treinta canciones nuevas, pero no quisieron hacer un álbum doble, así que guardaron algunos temas para su sucesor ‘Amnesiac’. Colin Greenwood aún describía a Radiohead como una banda de rock, sim embargo su hermano Johnny dijo “Casi ni me acerqué al teclado, fue más bien una obsesión con los sonidos, altavoces y el arte de grabar. Así es como lo veo: la voz de Thom que se reproduce en tus audífonos, cassette o CD; dando un efecto ilusorio y falso como un sintetizador. Piensas que Thom está ahí, uno lo percibe como real. Se trataba de desechar la noción de que los sonidos acústicos son más reales”.

Es así como este disco lleno de anécdotas y parte de un proceso bastante peculiar hoy llega a su aniversario veinte, y para ello lo celebramos de la mejor forma: bailando como “Idioteques”, sintiéndonos parte de una película con “Motion Picture Soundtrack” o cantando “The National Anthem” a todo pulmón. Escuchando y gozando este discazo, una joya de todos los tiempos que a más de alguno lo marcó para siempre.

#LaCajita